lunes, 9 de abril de 2012

El Circo Máximo

El circo romano es una de las instalaciones lúdicas más importantes de las ciudades romanas. Junto con el teatro y el anfiteatro forma la trilogía de grandes instalaciones destinadas a divertir al pueblo. Inspirado en los hipódromos y estadios griegos[cita requerida], pero de medidas mucho mayores que estos, el circo romano destinado a carreras, espectáculos y representaciones que conmemoraban los acontecimientos del Imperio.
El circo romano es un recinto alargado con remates circulares en los extremos, teniendo globalmente una forma oval, más o menos alargada. En el centro, rodeada de gradas generalmente de piedra, estaba la arena (en latín hārēna), muy alargada y partida en dos por la espina (en latín spina), un muro bajo y aislado coronado de obeliscos, estatuas y otros ornamentos semejantes.1 La espina formaba sobre la arena dos calles por donde corrían las cuadrigas. En cada uno de los extremos de la espina había un pilar cónico denominado meta (en latín meta).2 Los contadores de vueltas solían ser huevos de piedra o estatuillas de delfines.[cita requerida]y el anfiteatro es parecido al circo romano

El Circo Máximo de Roma se construyó en el periodo Imperial y fue remodelado por varios emperadores. Estuvo en funcionamiento hasta la toma de la ciudad por los bárbaros. Una vez abandonado el edificio fue utilizado como cantera (como sucedió con muchas de las edificaciones tanto en Roma como en otros lugares) pero se puede apreciar la grandiosidad del edificio observando la monumentalidad de sus ruinas. En la espina tenía dos obeliscos, que hoy se encuentran uno en la Plaza del Pópolo y el otro en San Juan de Letrán.
El Circo Máximo fue la pista de carreras más grande e impresionante de Roma.
Este circo ovalado fue construido en la extensión de un gran valle entre las colinas Aventina y Palatina.
En un comienzo, los espectadores se sentaban en las laderas de las colinas para observar, pero más tarde fue construido un estadio de madera y luego uno de piedra, completado con puertas de largada en uno de los extremos de la pista, un arco en el otro, una barrera central y tribunas para 250.000 espectadores.
Había cuatro equipos de carrera principales: Rojo, Blanco, Azul y Verde. Las carrozas, tiradas por dos o cuatro caballos, eran ligeros objetos de madera y mantener el equilibrio sobre el eje para completar las siete vueltas requería de mucha habilidad.
Los ganadores eran recompensados con una rama de palmera, una corona de laureles y considerable fama y fortuna: a pesar de que algunos comenzaban como esclavos, los mejores pronto ganaban suficiente dinero como para comprar su libertad.



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